“Buen Vivir” como una alternativa para el desarrollo

El Buen Vivir significa vivir en armonía con uno mismo, con la naturaleza y los demás, en  la construcción de un Estado democrático, incluyente, plurinacional e intercultural.

Cristovam Buarque, Senador de la República de Brasil y Presidente de la Comisión Preparatoria Rio+20 del Senado Brasileño, dijo en Quito, que “Ecuador ha tomado la bandera de buscar un futuro para la civilización”. Todos debemos contribuir a construir un mundo mejor, más amigable y más saludable.

Precisó que Rio+20 es un proceso, pero que tiene la impresión de que fue simplemente un evento y nada más. No se avanzó en nada. Po eso, es  necesario trabajar en la búsqueda de un futuro mejor para el mundo. ”Gracias Ecuador por preocuparse por crear e impulsar un nuevo y mejor futuro para la humanidad”.

El Simposio de Quito

El encuentro internacional se realiza con el propósito de fortalecer la Declaración Universal de los Derechos de la Naturaleza, el rol que puede tener un Tribunal Internacional de Crímenes contra el Futuro de la Humanidad y la pertinencia paradigmática de la noción del Buen Vivir, propuestas presentadas por el Ecuador en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, Río+20.

Los asistentes nacionales e internacionales al Simposio sobre “Estrategias después de  Rio+20”, que se lleva a cabo en el Centro de Convenciones Eugenio Espejo, han puesto mucho énfasis en el análisis a la propuesta de Ecuador, como una alternativa al desarrollo, que ha tomado como base el crecimiento económico infinito; la Declaración Universal de los Derechos de la Naturaleza; la Nueva Arquitectura Financiera; y, la Cultura como cuarto pilar del desarrollo sostenible.

Buen Vivir

Ecuador ha logrado posicionar al Buen Vivir como modelo alternativo, concepto que fue apoyado por diversos países, como los integrantes de la Alianza Bolivariana para los  Pueblos de Nuestra América (ALBA) y de otros continentes, así como por los movimientos sociales, vinculados, entre otros grupos, a la economía social solidaria.

María Fernanda Espinosa, ministra Coordinadora de Patrimonio, enfatizó que  la propuesta del Buen Vivir, que se puede entender como vivir en armonía con la naturaleza, con uno mismo y con los demás,  reconociendo la diversidad cultural, se presenta como una propuesta alternativa al desarrollo. Esta propuesta toma en cuenta los límites de la naturaleza. El Buen Vivir exige transformaciones profundas en los modelos económicos y una transición responsable hacia una economía del conocimiento y de los servicios, la misma que requiere de la movilización de los recursos provenientes de actividades  extractivas.

Dijo que la noción del Buen Vivir sobre la que se construye el Plan Nacional para el Buen Vivir del Ecuador se asienta sobre tres pilares: Promueve, como primer pilar, un modelo económico incluyente, incorporando a los procesos de acumulación y redistribución a “los actores que históricamente han sido excluidos de las lógicas del mercado”. El segundo pilar que plantea el Buen Vivir es “el tránsito del actual antropocentrismo al biopluralismo”, modificando en tal virtud la relación entre los seres  humanos y la naturaleza. El tercer pilar en el que se afirma la noción del Buen Vivir hace alusión a la igualdad, justicia social y a la interculturalidad, considerando que el  Ecuador se define como un Estado plurinacional e intercultural.

Es importante reconocer que se requieren alternativas al desarrollo y en esto el paradigma del Buen Vivir recupera el Sumak Kawsay de los pueblos indígenas que significa una vida armónica consigo mismo, con la naturaleza y con los demás, para lo cual la eliminación de las brechas existentes es condición indispensable.

Pero también se requiere impulsar la Declaración Universal de los Derechos de la Naturaleza. Ecuador es el primer país en el mundo que reconoce en su Constitución los derechos de la  naturaleza, con lo cual deja de ser un objeto para ser sujeto. Consideramos que la Naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos. A partir de esto, estamos proponiendo al mundo avanzar en la discusión de la Declaración Universal de los Derechos de la Naturaleza, apuntó la Ministra María Fernanda Espinosa.

Agregó que establecer un nuevo orden económico internacional y una nueva arquitectura financiera implica reconocer que lo que debemos hacer es tomar acciones para enfrentar las múltiples crisis, entre ellas la financiera, y asegurar mecanismos de financiamiento para el desarrollo sostenible.

La cultura

Finalmente, dijo que la cultura es la articuladora y la que genera el equilibrio entre los tres pilares que hasta el momento han sido reconocidos conceptualmente: lo económico, lo social y lo ambiental. La cultura durante el capitalismo fue instrumentalizada a favor de la economía, lo que provocó la homegeneización de la sociedad y la desvalorización de las diversidades. En este nuevo enfoque se trata de recuperar a las culturas, como fundamento en la construcción de sociedades sostenibles, dada la incidencia directa en la calidad de vida de la población, al potenciar modelos de economía popular y solidaria; promover el respeto a los derechos humanos, a los conocimientos y sabidurías ancestrales; fomentar la participación en condiciones de equidad, interculturalidad y respeto a la naturaleza.

La Ministra Espinosa destacó el Buen Vivir como una alternativa de desarrollo, que ha tomado como base el crecimiento económico infinito; la Declaración Universal de los Derechos de la Naturaleza; la Nueva Arquitectura Financiera; y, la Cultura como cuarto pilar del desarrollo sostenible.

Foto: Agencia ANDES